viernes, 26 de marzo de 2010

Domingo de ramos


Como los discípulos, como los niños y niñas de Jerusalén, también nosotros aclamamos a Jesús este domingo. Y queremos acompañarle en su camino de amor hasta la muerte, porque creemos que este es el camino de la vida y la esperanza para siempre.
Por esto, la celebración del Domingo de Ramos tiene dos partes:
  • La Procesión de Ramos: en la que lo importante no es el “ramo” o la “palma” sino acompañar a Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén, en sentirnos seguidores suyos.
  • La Eucaristía: en la que se proclama la pasión y muerte de Jesús. También aquí ocupamos nuestro puesto en la narración. De la entrada gloriosa, pasando por la pasión y cruz, llegaremos a la resurrección.
Y todo esto… ¿porqué? Leed bien el Evangelio de este domingo y lo entenderéis mejor

EVANGELIO:
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 11, 1‑10.
Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al Monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: —Id a la aldea de enfrente, y en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: El Señor lo necesita, y lo devolverá pronto. Fueron y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta; y lo soltaron.
Algunos de los presentes les preguntaron: —¿Por qué tenéis que desatar el borrico?
Ellos le contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron.
Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó.
Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo.
Los que iban delante y detrás, gritaban : —Viva, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Viva el Altísimo!


Os invito a celebrar este domingo, a ir a alguna de las bendiciones de Palmas que hay en las parroquias de Alcoy, pero de un modo diferente, no “luchando” con las palmas como cuando erais pequeños, no luciendo “palmito” (ya lo dice el refrán valenciano: “Diumenge de Rams qui no estrena no te mans”) sino buscando su sentido, recibiendo a Jesús, aclamándole en su llegada, acompañándole en estos momentos en los que el, pese a que lo lleva con alegría y paz, sabe que su muerte por nosotros está cerca.
Nosotros también llegamos al final del camino, de nuestra propia “escalera”, de la cuaresma… y la pregunta que os dejo en el aire es: ¿Hemos alcanzado el corazón de Jesús?
Feliz Domingo de Ramos a todos.

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